3 de marzo de 2013

Mi propia extraña

Hace tiempo que ya no me encuentro, que pienso que ya no me siento.
Estoy aquí pero no soy yo, no consigo reconocer de quién son estos pensamientos, estos celos, desilusiones, odios, agotamientos, rencores, decepciones, desamores.
No me recuerdo así, esta manera de pensar, esta estúpidez al hablar, los malos gestos, las miradas que matan.
Me pregunto una y otra vez a dónde me fuí, en que parte de mi cuerpo estoy escondida, medio dormida, esperando poder salir. No sé como he llegado hasta aquí, cómo perdí la batalla contra este monstruo que ahora vive por mí.
A veces creo hallar la esperanza para encontrar el camino de vuelta, para apoderarme de aquellas ganas que una y otra vez me levantaban, aquella ilusión en hacer las cosas que adoraba, las sonrisas de verdad, los sueños inquebrantables, la amabilidad, el deseo de ayudar... las ganas de vivir.

Hace tiempo que ya no me encuentro, que pienso que ya no me siento...

9 de enero de 2013

Más de lo mismo.

Hundida en la espiral.
Creo que avanzo pero no puedo dejar de mirar hacia atrás.
Me voy arrastrando cada vez más, las preocupaciones no me dejan respirar...

...en fin.


Es curioso que siempre se repita la misma historia con todas las personas que conozco, menos conmigo. Es como si fuera invisible, como si el destino creyera que a mí solo pueden pasarme X cosas y que otras no.
Unos dicen que es mi actitud, otros que es mala suerte. Yo solo sé que me estoy acostumbrando, que estar sola se está convirtiendo en algo demasiado cómodo y que puede que algún día ni siquiera me pregunte si podría estar de otra manera. Simplemente querré continuar así. Estos pensamientos, estas sensaciones serán mi hogar.
Cuanto más intento salir de mi mundo interior más me apetece estar en él, más segura me siento, más real me parece. Y, ¿por qué no? Al fin y al cabo me paso más tiempo entre mis pensamientos, imaginando vidas distintas, ajenas, recordando momentos que ya no volverán...por que nada vuelve, nada se repite ni vuelve a ser lo que era, las cosas, las personas, están en contínuo cambio y si no podemos ni controlar lo que nosotros mismos sentimos cómo vamos a controlar los sentimientos de los demás.
Cada vez me cuesta más parecer una persona "normal", ser agradable con otras personas se me hace una montaña colosal, tanto preocuparme por qué imagen tienen los demás de mí, por qué pensarán de mí si hago esto o lo otro me está enterrando en vida. Y lo que más miedo me da es no poder controlarme y que termine saliendo mi auténtica YO, porque, sinceramente, no creo que esas personas que creen conocerme quieran hacerlo de verdad.

25 de julio de 2012

Más y más

Estoy atrapada bajo tu maldita sombra, he intentado huir y aún así vuelvo a estar delante de ti, escuchando tus gritos, viendo tu enferma mirada. Tu sola presencia me altera, me agobia, me produces una ansiedad que no la calma nada, ni pastillas ni drogas.
Eres agotador, eres un cobarde y un estúpido que está solo en el mundo y no ha sabido apreciar y mantener a las únicas personas que le han apoyado siempre.
Eres dolor, solo sabes crear dolor, tus pocas virtudes, mis pequeños recuerdos alegres contigo se vuelven una miseria comparado con todo el sufrimiento que me has provocado y que aún sigues haciendo.
Pero ahora las cosas son diferentes, ya no soy una niña asustada que cree que ella es el problema, que no es suficientemente buena ni bonita para que su padre la quiera y esté orgulloso de ella, ahora sé que quién no es suficiente eres tú, que el problema siempre has sido tú.
Ya ni siquiera me das pena, tu miserable existencia, debe ser horrible ser tú... pero ya no me importa, podrías haber hecho que tantas cosas fueran distintas, podrías habernos hecho la vida más fácil a todos, pero no has sido capaz de darte cuenta de que te has convertido en quien tú más odias y que estás haciendo conmigo lo mismo que él hizo contigo.
Solo lamento que una de las personas que más quiero se parezca tanto a ti, me aterroriza pensar que será como tú, que terminaré repudiándola al igual que a ti.
Espero que desaparezcas, que por tu bien y el de nosotras tengas el valor de irte lejos de aquí, que nos dejes tranquilas de una vez...

2 de julio de 2012

"De olvido vive y de olvido muere como planta en un jardín olvidado, sabiendo que nadie la quiere, sabiendo que nadie la ha amado"
Ocho años después sigue siendo cierto.

25 de junio de 2012

Necesito saber que existes, que tarde o temprano aparecerás.
Necesito un motivo para seguir esperando y no tirarme a los brazos de cualquiera, aunque sé perfectamente que ni eso puedo hacer...
Esta situación es cada vez más agotadora, la ansiedad me está comiendo por dentro.
Lo peor de todo es que no encuentro ninguna salida, no veo la luz al final...creo que nunca llegará.
Siento que estoy atrapada, si almenos creyera en mí, si creyera en ti...pero estoy demasiado cansada, demasiado desilusionada.
Siempre la misma historia, ya hace demasiados años que estoy metida en este bucle continuo de rechazos y, por desgracia, estoy asimilando que estoy mejor sola y que así debo quedarme.

25 de mayo de 2012

23.
No sé porqué pero tengo una pequeña esperanza en ese número, 23.
Quizá por los rumores paranoicos que le rodean, por sus misterios.
Puede que simplemente sea mi desesperación esperando a que por una vez aparezca lo que quiero o se me brinde la oportunidad de poder conseguirlo.
23 años, demasiados para mí, para esa persona que sigue estancada en la adolescencia.
No sé qué significa la palabra "adulto", no creo que vaya mucho conmigo, ¿acaso tengo alguna responsabilidad ahora mismo? si dentro de unas semanas voy a verme envuelta en el mundo de los ninis...y no hace falta decir que no me sienta nada bien no tener nada que hacer.
En fin, un año más de vida y las cosas no han mejorado.
Me gustaría saber qué es lo que vale la pena...

30 de enero de 2012

Ahora mismo tan solo se trata de sobrevivir.
Dejar pasar el tiempo, como sea, simplemente estar, o ni siquiera eso, parecer que estoy, cuando realmente mi mente está a mil kilómetros de aquí, con esa persona que no existe, con la ilusión que perdí.
Puede que en la espera consiga sonreir, puede que me encuentre alguna sorpresa de repente, incluso puede que aprenda a valorar lo que tengo, sin desear cada vez más lo que se aleja de mí.

Ahora mismo tan solo se trata de sobrevivir.
Día a día, dejando los sueños aparcados en cualquier rincón con la esperanza de que quieran esperarme.

Por desgracia cada vez estoy más convencida de que lo peor está por llegar...